
En todo este mes la misión vivida en Santa Cecilia de Villano, fue una experiencia única por el motivo que es mi primera misión de un mes en la amazonia, es decir un mes lleno de nuevas realidades de las personas que viven en la amazonia en medio de la pobreza pero con alegría y con una búsqueda de Dios. En esta experiencia se compartió también en otras comunidades cercanas de Santa Cecilia. Se visitó varias comunidades como lo son la comunidad de Curinza, Bellavista y Tarapoto. Por lo tanto destacó la experiencia que en cada comunidad nos brindaron su tiempo, su dedicación y lo más importante la oración en la que siempre está presente Jesús en medio del sufrimiento, el hambre y en la alegría en medio de la amazonia el vivir de cada día. Lo más motivador es de ver que en la comunidad Tarapoto fue una gran experiencia en la que aparte de visitar varias casas el día que hubo la minga nos invitaron a dos casas y se logró compartir la chicha y a la vez compartir chistes, anécdotas y oración. Y como en la mayoría de ellos pedían que rezaran por ello, además era la comunidad más leja de donde estábamos hospedados la cual se hizo un sacrificio yendo a veces en bus y a pie y hasta cruzar el rio caminando y en varias ocasiones nos llevaban en canoa. Por lo tanto la misión que viví, fue una misión que llenó mi corazón en la manera de como los niños y los adultos comparten de lo poco que tienen y de esa manera expresan su alegría.
