Yo Orlando Jiménez seminarista del Vicariato Apostólico San Miguel de Sucumbíos en esta experiencia de en el cantón Sucumbíos Alto con el padre Miguel Montero. Para iniciar la semana antes del 25 de enero como no podía contactar al padre y fui a un curso de lengua y cultura en el Vicariato Apostólico de Aguarico.

Para emprender el viaje el domingo 24 de enero los deslaves en la vía no me permitieron llegar a mi destino de misiones y del cantón Cáscales y al día siguiente al fin pude viajar y realizar confelicidad las actividades pastorales.
Ya en las misiones fui a la comunidad Higuerón en la cual compartí con los de catequistas para coordinar las visitas a las familias, tiene un aproximado de 20 familias que tienen de 3 a 7 integrantes se dedican al cultivo de granadilla. pues en la visita en los hogares lo que más me impacto es que fue que a pesar de sus recursos siempre estaban dispuestos a participar en el encuentro con Cristo.
En la segunda comunidad “Cocha Seca” fue una experiencia totalmente diferente porque era un lugar sumamente frio, pero la gente cultiva papas y tiene ganadería pues el encuentro con los niños de catequesis, con las familias fue totalmente gratificante, pero me conmovió la visita a unos adultos mayores que comentaban sus enfermedades y tienen la gran esperanza en Dios, la eucaristía.

En la última comunidad “El Playón de San Francisco” fue también una experiencia distinta porque algunas personas están dolidas por la pérdida de seres queridos, pero compartieron con mucha disponibilidad los talleres con catequistas, niños y padres
de familia los cuales expresaron su gratitud el día que salí pues fue tanta la impresión que no pude expresar ni una palabra. También compartí el miércoles de ceniza en el Santuario Nuestra Señora del Cisne El Eno, algunas comunidades y con los jóvenes en una convivencia.
En conclusión, tienen necesidad de un misionero que les siga motivando su caminar de fe, pues debido a que el padre está solo en todo el cantón y son 3 parroquias Eclesiásticas, me dejo una gran enseñanza de desprendimiento de lo material, tiempo para escucharles y orar juntos.
